De buena mañana nos despertamos en Sarteano (pueblo de Elisa) y nos preparamos para otro mini viaje, Perugia. Aun estábamos bastante cansados del dia anterior en Roma, pero los ánimos subían sabiendo que en Perugia nos íbamos a encontrar con algunos erasmus del primer semestre y con amigos que visitaron al grupo de italianos (Vittoria, Leonardo, Roberta y Andrea).
En el viaje a Perugia, pude apreciar el famoso paisaje de la Toscana, digo famoso porque mucha gente lo conoce como la parte mas bonita de Italia, pero lo cierto es que yo no lo había oído nunca! Este paisaje se compone de muchos campos de cereales, de distintos tipos, por lo que cada uno tiene un tono diferente, mezclados con mucha vegetación muy diversa, especialmente cipreses, casitas rusticas muy bien cuidadas, lagos y montañas. En un principio tampoco me impresioné tanto porque en España hay todo este tipo de vegetación, pero cuando te das cuenta de que en un kilómetro cuadrado tienes montañas, un castillo, casitas preciosas, un laguito y campos de cultivo mezclados con árboles que puedes encontrar en España, pero cada tipo en una punta distinta del país, entonces es cuando te quedas atontado mirando el paisaje. De todas formas, esto lo vi en coche (rápido) y Perugia esta en otra provincia, Umbría. Mañana cuando volvamos de Perugia daremos una vuelta por los paisajes típicos de la Toscana.
Perugia es una ciudad de estudiantes en la que hay incluso una facultad para estudiantes extranjeros, por lo que la hace una ciudad bastante joven. Tiene unos 150.000 habitantes y esta situada en una zona montañosa, por lo que está llena de cuestas arriba y abajo. Me extrañó bastante que en la entrada de la ciudad, las casa y edificios eran muy antiguos y bonitos, y luego me impresionó mucho mas que es que toda la ciudad esta constituida por casas antiquísimas, calles estrechas, fachadas muy rusticas, etc. Toda la ciudad es un pueblo enorme! En España se pueden encontrar pueblecitos con un estilo parecido, pero no tan grandes!
Para llegar a casa de Vittoria, que es donde nos quedamos a dormir, tuvimos que subir muchas cuestas y aquí encontré algo bastante gracioso. De pequeño, cuando salía con mis padres a visitar pueblos y ciudades, siempre me preguntaba porque no ponían escaleras mecánicas o cintas transportadoras por las calles para no cansarse tanto (creo q mas de uno se lo preguntaría, no?) Pues se ve que mi deseó se cumplió, pero un poco lejos. Para subir las tremendas cuestas de la ciudad, hay escaleras mecánicas por todas partes! Las adornan como pueden para que no contraste mucho con la estética de la ciudad, pero ahí están.
Vittoria es la mejor amiga de Elisa, y vivía con ella en Dublín en el primer semestre. Allí siempre estábamos los 3 juntos haciendo nuestras aventurillas por Tallaght. Ella no sabia que yo estaba en Italia, así que estuvo muy graciosa la sorpresa. Elisa llamó a la puerta y ella salió emocionada a saludarla, mientras yo esperaba apoyado en la fachada de su casa, a 3 metros de la puerta. Mientras se abrazaban Vittoria me miro un segundo y retiró la miranda hacia Elisa, pensando por unos instantes que yo era Andreas (amigo q vino a visitarlas a Dublín y q vive en Perugia), pero después de 2 segundos me miró otra vez y pego un salto gritando a lo italiano (para que se escuche a 3 kilómetros) y vino corriendo a abrazarme con lagrimas en los ojos. Que alegría verla tan contenta, no? Ni se lo esperaba. A todas estas, vecinos se asomaron para ver que había pasado.
Después de la alegría, salimos a ver la ciudad, realmente bonita. Fuimos como no, a una pizzería y compramos la cena. Después fuimos al centro y nos tomamos unas birras en “las escaleras” famosas de Perugia… véase las fotos para notar el ambiente.